Lo siento.
He de dejar de lado esta web.
Puedo decir que ésta es la penúltima de las entradas. Como cuando digo que éste es mi penúltimo botellín, o mi penúltima mujer... todos sabemos que la última es siempre antes de morir.
Aún me queda mucho para morir.
Pero a esta web no tanto. Empezamos hace más de un año. Año y medio para ser exactos. Me avergüenza mi primer escrito, que por cierto no está aquí, y no lo borraría si no fuese por el significado que tiene para mí. El tiempo otorga experiencia y ello, entre otros, ha hecho que acabemos escribiendo incluso en verso. Algo inimaginable en nuestros comienzos.
Todavía recuerdo, como si fuese ayer, la sorpresa que me dio Salva una tarde de enero. Buscábamos como locos, lectores que apreciasen el poco o nulo valor literario de nuestras composiciones...
Y otra vez el tiempo; tiempo que nunca se parará, tiempo que hizo que cambiásemos poco a poco, sin casi notarlo. Tengo que despedirme, en nombre de mi buen amigo Salva, en nombre de mi buen amigo Kafé, en nombre de mi buen amigo FoxDie, en nombre de "El Apalanque".
No quiero exterderme mucho más. Ésto, ha sido algo que pasará al recuerdo de todas nuestras vidas. A la mía, la tuya, y la de los que entraron y consiguieron vibrar con la percepción sensorial de letras que no pasaban desapercibidas en su paseo por el alma.
Si ustedes fueron capaces de sentirse identificados con sólo una frase de cerca de cien relatos, poemas, y demás que se ha publicado aquí, yo, y todos los que sienten y quieren como siento y quiero yo, ya podemos sentirnos grandes.
Muchísimas gracias. Un fortísimo saludo, abrazo y beso a todos. Gracias de verdad.
Por cierto, no he dicho el motivo de por qué nos vamos...
He creado otro El Apalanque.
Un fuerte abrazo, ahora en serio =).




