jueves 25 de junio de 2009

Tú eres el motivo

Escucha atento, padre.


Cogí una mano y le robé sus dedos

para poder contar cuantos más trofeos

por ese cambio a mejor de reo

por ese negocio entre lucha y deseo.


Me acosté en un burdel de recuerdos

y dibujé en un papel un beso del pasado,

soñando, los años de cuando era niño,

el chaval que robaba miradas;

el chaval que otorgaba luz y cariño;

ese rufián desvergonzado,

ese humilde joven que despertaba guiños,

aquel que repudiaba cualquier desamparo.


El despertar trajo consigo

una profunda reflexión.

Me confirmaron mis latidos

que las piedras del camino

son base del pundonor

más grande apetecido.


Va por ti, papá, que sé que me lees

con entusiasmo y desparpajo.

Me quedó claro cuando dijiste

que a todo, se llega con trabajo.

Te lo voy a demostrar,

te lo digo, con lágrimas en los ojos.

Sé que no voy a fallar,

el enemigo, son todos mis despojos.

Confía en tu despavorido hijo.

Confía en el que seguirá tus pasos,

no los de senderos enojados,

sino los de arduo sacrificio,

los que permiten mi todo,

los que te dejan atado

para que yo viva tranquilo

para que tú vivas cansado.



Te pido perdón por todo el desorden. Por el de mi cuarto, y por el de mi vida en general. Como excusa, sólo puedo añadir que vivo como escribo, a veces me perdonan, a veces tengo que perdonar, lo mismo escribo a lo narrativo, que te suelto una soleá.


Acuérdate de este recóndito quehacer,
será gracias a éste
nuestro brindis de whisky irlandés.

2 apalancados:

Estefania dijo...

OoOOOooOO que bonito jesuss ¡¡¡ =)

Jesuli dijo...

Gracias.

Un beso.